15 de Octubre

Jueves XXVIII Ordinario

Libros Sapienciales
Eclesiástico 16,24-17,14

Oficio, I

         Escuchadme, aprended sabiduría y prestad atención a mis palabras, pues voy a exponer con ponderación mi pensamiento y con modestia mi doctrina.

         Al principio creó Dios sus obras, y las hizo existir. Les asignó sus funciones, determinó para siempre su actividad, estableció sus dominios por todas las edades. Sus obras no desfallecen, ni se cansan, ni faltan a su obligación. Ninguna estorba a su compañera, ninguna desobedece las órdenes de Dios.

         Después, el Señor se fijó en la tierra, y la colmó de sus bienes. Él cubrió su faz con toda clase de vivientes, y éstos han de volver a ella.

         El Señor formó al hombre de tierra, y le concedió un plazo de días contados, y le dio dominio sobre la tierra. Lo hizo a su propia imagen, lo revistió de un poder como el suyo, impuso su temor a todo viviente y con ello consiguió que dominara a bestias y aves.

         Al hombre lo dotó de lengua capaz de hablar, de ojos y oídos capaces de captar, de mente capaz de entender. Lo colmó de inteligencia y sabiduría, y le enseñó el bien y el mal. Sus ojos vieron la grandeza de su gloria, y sus oídos oyeron la majestad de su voz.

         Dios mostró al hombre sus maravillas, para que se fijara en ellas y, a través de ellas, alabara su santo nombre. Dios hizo con él una alianza, le enseñó sus mandamientos y le dio en herencia la vida eterna. Le ordenó abstenerse de toda idolatría, y le encargó cuidar del prójimo.

 Act: 15/10/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A