24 de Septiembre
Jueves XXV Ordinario
Libros Históricos
Tobías 6, 1-22
Oficio, I
Cuando salieron hacia Media el muchacho y el ángel, el perro se fue con ellos. Caminaron hasta que se les hizo de noche, y acamparon junto al río Tigris. El muchacho bajó al río a lavarse los pies, y un pez enorme saltó del río intentando arrancarle un pie. Tobías dio un grito, y el ángel le dijo: "¡Cógelo, no lo sueltes!".
Tobías sujetó al pez y lo sacó a tierra. Entonces, el ángel le dijo: "Ábrelo, y quítale la hiel, el corazón y el hígado, y guárdalos, porque sirven como remedios. Los intestinos, tíralos". El chico abrió el pez y juntó la hiel, el corazón y el hígado. A continuación, asó un trozo de pez, lo comió y saló el resto.
A la mañana siguiente, siguieron su camino juntos, hacia Media. Tobías preguntó al ángel: "Amigo Azarías, ¿qué remedios se sacan del corazón, del hígado y de la hiel del pez?". El ángel respondió: "Si a una mujer le dan ataques de un demonio, el corazón y el hígado del pez se queman delante de ella, y ya no le vuelven los ataques. Si uno tiene nubes en los ojos, se les unta con la hiel de pez, se sopla sobre ellos y quedan curados".
Habían entrado ya en Media, y estaban cerca de Ecbatana, cuando Rafael dijo al chico: "Amigo Tobías, hoy vamos a hacer noche en casa de Ragüel. Es pariente tuyo, y tiene una hija llamada Sara, su hija única. Tú eres el pariente con más derecho a casarse con ella y heredar los bienes de su padre. La muchacha es formal, decidida y muy guapa, y su padre es de buena posición. Tú tienes derecho a casarte con ella. Escucha, amigo. Esta misma noche hablaré al padre acerca de la muchacha, para que te la reserve como prometida. Cuando volvamos de Ragués, haremos la boda. Estoy seguro de que Ragüel no va a poner obstáculos, ni la va a casar con otro, porque se expondría a la pena de muerte, sabiendo por la ley de Moisés que su hija te pertenece a ti antes que a cualquier otro. De manera que escucha, amigo. Esta misma noche vamos a tratar acerca de la muchacha, y hacemos la petición de mano. Después, cuando volvamos de Ragués, la recogemos y la llevamos con nosotros a tu casa".
Tobías le dijo: "Amigo Azarías, he oído que ya se ha casado siete veces, y que todos los maridos han muerto en la alcoba durante la noche de bodas, cuando se acercaban a ella. He oído decir que los mataba un demonio, y que el demonio no le hace daño a ella sino a aquel que se le acerca. Yo, como soy hijo único, tengo miedo de morir y mandar a la sepultura a mis padres, del disgusto que les iba a dar. Además, ellos no tienen otro hijo que pueda enterrarlos".
El ángel le dijo: "¿Y no te acuerdas de las recomendaciones que te hizo tu padre: que te casaras con una de la familia? Escucha, amigo, no te preocupes por ese demonio, y cásate con ella. Sé que esta misma noche te la darán como esposa. Cuando vayas a entrar en la alcoba, coge el hígado y el corazón del pez y échalos en el brasero del incienso. Al esparcirse el olor, en cuanto el demonio lo huela, escapará y ya no volverá a aparecer cerca de ella. Cuando vayas a unirte a ella, levantaos los dos y, antes de nada, orad al Señor del cielo, pidiendo que os conceda su misericordia y os proteja. No temas, que ella te está destinada desde la eternidad. Tú la salvarás, ella se irá contigo, y pienso que te dará hijos muy queridos. No te preocupes".
Al oír Tobías lo que iba diciendo Rafael, y que Sara era pariente suya, de la familia de su padre, le tomó cariño y se enamoró de ella.
Act:
24/09/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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