22 de Septiembre

Martes XXV Ordinario

Libros Históricos
Tobías 3, 7-25

Oficio, I

         Aquel mismo día, Sara, la hija de Ragüel, el de Ecbatana de Media, tuvo que soportar los insultos de una criada de su padre. En efecto, Sara se había casado 7 veces, pero el maldito demonio Asmodeo fue matando a todos los maridos cuando iban a unirse con ella, según la costumbre. La criada le dijo: "Eres tú la que matas a tus maridos. ¡Vete con ellos! ¡Que no veamos nunca ni un hijo ni una hija tuya!".

         Sara, profundamente afligida, se echó a llorar y subió al piso de arriba de la casa, con intención de ahorcarse. No obstante, lo pensó otra vez y se dijo: "Si lo hago, van a echárselo en cara a mi padre. Le dirán que su única hija se ahorcó porque se sentía una desgraciada. Eso mandaría a la tumba a mi anciano padre, de puro dolor. Será mejor no ahorcarme, sino pedir al Señor la muerte, y así ya no tendré que oír más insultos".

         Sara extendió las manos hacia la ventana, y rezó así: "Bendito eres, Dios misericordioso, y bendito es tu nombre y tus obras por los siglos. Hacia ti levanto mi rostro y mis ojos, y te pido que me hagas desaparecer de la tierra, para no oír más insultos. Tú sabes que me conservo limpia de todo pecado con varón, y que conservo limpio mi nombre en el destierro. Soy hija única, y mi padre no tiene otro hijo que pueda heredarle, ni pariente próximo para casarse conmigo. Ya se me han muerto siete, y ¿para qué vivir más? Si no quieres matarme, Señor, escucha cómo me insultan".

         En el mismo momento, el Dios de la gloria escuchó la oración de Sara, y envió a Rafael para curar tanto a Sara (buscándole un esposo, Tobías) como a Tobit (limpiándole la vista, para que pudiera ver la luz de Dios). Así pues, Sara quedó liberada del maldito demonio Asmodeo. En un mismo momento, Tobit pasaba del patio a su casa, y Sara bajaba del piso de arriba al de abajo.

 Act: 22/09/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A