25 de Septiembre
Viernes XXV Ordinario
Libros Históricos
Tobías
7,1.9-20;8,4-16
Oficio, I
Al llegar a Ecbatana, el ángel llevó a Tobías a casa de Ragüel. Lo encontraron sentado a la puerta del patio; se adelantaron a saludarlo, y él les contestó: "Tanto gusto, amigos; bien venidos". A continuación, Ragüel los hizo entrar en casa, los acogió cordialmente y mandó matar un carnero.
Cuando se lavaron y bañaron, se pusieron a la mesa. Tobías dijo a Rafael: "Amigo Azarías, dile a Ragüel que me dé a mi pariente Sara". Ragüel lo oyó, y dijo al muchacho: "Tú come y bebe y disfruta a gusto esta noche. Hazlo, porque sólo tú tienes derecho a casarte con mi hija, Sara, y yo tampoco puedo dársela a otro, porque tú eres el pariente más cercano. Pero, hijo, te voy a hablar con toda franqueza. Ya se la he dado en matrimonio a siete de mi familia, y todos murieron la noche en que iban a acercarse a ella. Pero bueno, hijo, tú come y bebe, que el Señor cuidará de vosotros".
Tobías replicó: "No comeré ni beberé mientras no dejes decidido este asunto mío". Ragüel le dijo: "Lo haré. Y te la daré como prescribe la ley de Moisés. Dios mismo manda que te la entregue, y yo te la confío. A partir de hoy, para siempre, sois marido y mujer. Es tuya desde hoy para siempre. ¡El Señor del cielo os ayude esta noche, hijo, y os dé su gracia y su paz!".
Ragüel llamó a su hija, Sara. Cuando se presentó, Ragüel le tomó la mano y se la entregó a Tobías, con estas palabras: "Recíbela conforme al derecho y a lo prescrito en la ley de Moisés, que manda se te dé por esposa. Tómala y llévala enhorabuena a casa de tu padre. Que el Dios del cielo os dé paz y bienestar". A continuación, llamó a la madre, mandó traer papel y escribió el acta del matrimonio: "Que se la entregaba como esposa conforme a lo prescrito en la ley de Moisés". Y empezaron a cenar.
Ragüel llamó a su mujer, Edna, y le dijo: "Mujer, prepara la otra habitación, y llévala allí". Edna se fue a arreglar la habitación que le había dicho su marido. Llevó allí a su hija y lloró por ella. Luego, enjugándose las lágrimas, le dijo: "Ánimo, hija. Que el Dios del cielo cambie tu tristeza en gozo. Ánimo, hija". Y salió. Cuando Ragüel y Edna salieron, cerraron la puerta de la habitación.
Tobías se levantó de la cama y dijo a Sara: "Mujer, levántate, vamos a rezar pidiendo a nuestro Señor que tenga misericordia de nosotros y nos proteja". Se levantó, y empezaron a rezar pidiendo a Dios que los protegiera. Rezó así: "Bendito eres, Dios de nuestros padres, y bendito tu nombre por los siglos de los siglos. Que te bendigan el cielo y todas tus criaturas por los siglos. Tú creaste a Adán, y como ayuda y apoyo creaste a su mujer, Eva: de los dos nació la raza humana. Tú dijiste: "No está bien que el hombre esté solo, voy a hacerle alguien como él que le ayude". Si yo me caso con esta prima mía no busco satisfacer mi pasión, sino que procedo lealmente. Dígnate apiadarte de ella y de mí, y haznos llegar juntos a la vejez". Los dos dijeron: "Amén, amén". Y durmieron aquella noche.
Ragüel se levantó, llamó a los criados y fueron a cavar una fosa, pues se dijo: "No sea que haya muerto, y luego se rían y se burlen de nosotros". Cuando terminaron la fosa, Ragüel marchó a su casa, llamó a su mujer y le dijo: "Manda a una criada que entre a ver si está vivo; porque si está muerto, lo enterramos, y así nadie se entera".
Encendieron el candil, abrieron la puerta y mandaron dentro a la criada. Entró y encontró a los dos juntos, profundamente dormidos, y salió a decir: "Está vivo, no ha ocurrido nada". Entonces Ragüel alabó al Dios del cielo, diciendo: "Bendito eres, Dios, digno de toda bendición sincera. Seas bendito por siempre. Bendito eres por el gozo que me has dado: no pasó lo que me temía, sino que nos has tratado según tu gran misericordia".
Act:
25/09/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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