8 de Noviembre

Domingo XXXII Ordinario

Libros Históricos
Libro I de Macabeos 1, 1-24

Oficio, I

         Alejandro el Macedonio, hijo de Filipo, ocupaba el trono de Grecia. Saliendo en expedición desde Macedonia, con un potentísimo ejército, Alejandro derrotó y suplantó al rey Darío de Persia, entabló numerosos combates, ocupó fortalezas, asesinó a numerosos reyes, conquistó innumerables naciones y llegó hasta el confín del mundo.

         Cuando la tierra quedó en paz bajo su mando, y siendo todavía joven, Alejandro cayó enfermo en cama. Al ver cercana la muerte, llamó a los generales más ilustres, educados con él desde niños, y les repartió el reino antes de morir. A los 12 años de reinado, Alejandro murió, y sus generales se hicieron cargo del vasto Imperio Helénico, cada cual en su territorio.

         De ellos brotó un vástago perverso: el rey Antíoco Epífanes, antiguo rehén en Roma y subido al trono el año 137 de la era helénica.

         Por entonces hubo unos israelitas apóstatas que convencieron a muchos, diciendo: "Vamos a hacer un pacto con las naciones vecinas, pues desde que nos hemos aislado nos han venido muchas desgracias".

         Gustó la propuesta, y algunos del pueblo decidieron a ir al rey. Antíoco los autorizó a adoptar las costumbres paganas y acomodarse a los usos paganos. Los judíos construyeron un gimnasio en Jerusalén, disimularon la circuncisión, apostataron de la Alianza, emparentaron con los paganos y se vendieron para hacer el mal.

         Cuando se sintió seguro en su trono en Siria, Antíoco se propuso reinar también sobre Egipto, para ser así rey de dos reinos helénicos y no sólo de uno. Invadió Egipto con un fuerte ejército lleno de carros, elefantes, caballos y una gran flota. Atacó a su compatriota Ptolomeo, que retrocedió y huyó, sufriendo muchas bajas. Entonces Antíoco ocupó las plazas fuertes de Egipto, y saqueó el país.

         Cuando volvía de conquistar Egipto, el año 143 de la era helénica, Antíoco subió contra Israel con un fuerte ejército. Entró con arrogancia en el santuario, e incautó el altar de oro, el candelabro, la mesa de los panes presentados, las copas para la libación, las fuentes, la vajilla y accesorios, los incensarios de oro, la cortina y las coronas. Arrancó todo el decorado de oro de la fachada del templo, se incautó de toda la plata, encontró los tesoros escondidos y se los llevó a su tierra, después de verter mucha sangre y de proferir fanfarronadas increíbles.

 Act: 08/11/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A