7 de Noviembre

Viernes XXXI Ordinario

Libros Proféticos
Jeremías 42,1-16; 43,4-7

Oficio, I

         En aquellos días, los capitanes Jonatán (hijo de Qarej) y Yezanías (hijo de Hosayas), junto a todo el pueblo, del menor al mayor, acudieron al profeta Jeremías y le dijeron: "Acepta nuestra súplica y reza al Señor tu Dios, por nosotros y por todo este resto, porque quedamos bien pocos de la multitud, como lo pueden ver tus ojos. Que el Señor tu Dios nos indique el camino que debemos seguir, y lo que debemos hacer".

         El profeta Jeremías les respondió: "De acuerdo. Yo rezaré al Señor vuestro Dios, según me pedís, y todo lo que el Señor me responda os lo comunicaré, sin ocultaros nada".

         Ellos dijeron a Jeremías: "El Señor sea testigo veraz y fiel contra nosotros, si no cumplimos todo lo que el Señor tu Dios te mande decirnos. Sea favorable o desfavorable, obedeceremos al Señor nuestro Dios, a quien nosotros te enviamos, para que nos vaya bien obedeciéndole".

         Pasados diez días, vino la palabra del Señor a Jeremías. Éste llamó a Jonatán, hijo de Qarej, a todos sus capitanes y a todo el pueblo, del menor al mayor, y les dijo:

Así dice el Señor, Dios de Israel, a quien me enviasteis para presentar vuestras súplicas: "Si os quedáis a vivir en esta tierra, os construiré y no os destruiré, os plantaré y no os arrancaré, porque me pesa el mal que os he hecho. No temáis al rey de Babilonia, a quien ahora teméis; no lo temáis porque yo estoy con vosotros para salvaros y libraros de su mano. Le infundiré compasión para que os compadezca y os deje vivir en vuestras tierras".

Si decís: "No habitaremos en esta tierra, sino que iremos a Egipto, donde no conoceremos la guerra, ni oiremos el son de la trompeta, ni pasaremos hambre de pan, y allí viviremos", entonces la espada que vosotros teméis os alcanzará en Egipto y allí moriréis. El hambre que os asusta se os pegará en Egipto y allí moriréis.

         Ni Jonatán, hijo de Qarej, ni sus capitanes, ni el pueblo, escucharon la voz del Señor, quedándose a vivir en tierra de Judá. Jonatán y sus capitanes reunieron al resto de Judá, que había vuelto de todos los países de la dispersión para habitar en Judá. Reunieron a hombres y mujeres, niños y princesas, y cuantos Nabusardán (jefe de la guardia) había encomendado a Godolías, hijo de Ajicán, hijo de Safán, y decidieron marchar a Egipto, sin obedecer a la voz del Señor, hasta llegar a Tafne.

 Act: 07/11/25     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A