20 de Agosto
Jueves XX Ordinario
Libros Sapienciales
Eclesiastés 6,12-7,29
Oficio, I
¿Quien sabe lo que valen esos días de tenue vida, que transcurren como sombra? ¿Quién le dice al hombre lo que va a pasar después bajo el sol?
Más vale buena fama que buen perfume, y el día de la muerte que el nacimiento. Más vale visitar la casa en duelo que la casa en fiestas, porque en eso acaba todo hombre. Más vale sufrir que reír, pues el dolor cura por fuera y por dentro. El sabio piensa en la casa en duelo, el necio piensa en la casa en fiesta.
Más vale escuchar la reprensión de un sabio que escuchar la copla de un necio, porque el jolgorio de los necios es como el crepitar de zarzas bajo la olla. Las presiones perturban al sabio, y el soborno le quita el juicio. Más vale el fin de un asunto que el principio, y más vale paciencia que arrogancia.
No te dejes arrebatar por la cólera, porque la cólera se aloja en el pecho del necio. No preguntes: "¿Por qué los tiempos pasados eran mejores que los de ahora?". Eso no lo pregunta un sabio. Buena es la sabiduría acompañada de patrimonio, y mejor es ver la luz del sol. Dos sombras acompañan al hombre: la sombra de la sabiduría y la sombra del dinero, pero la sabiduría lleva ventaja porque da vida a su dueño.
Observa la obra de Dios, y dime: ¿Quién podrá enderezar lo que él ha torcido? En tiempo de prosperidad disfruta, y en tiempo de adversidad cae en la cuenta de esto: que Dios ha creado los dos contrarios para que el hombre no pueda averiguar su fortuna. Lo bueno es agarrar lo uno y no soltar lo otro, porque el que teme a Dios de todo sale bien parado.
De todo he visto en mi vida, y todo sin sentido. He visto gente honrada que fracasa por su honradez, y gente malvada que prospera por su maldad. No exageres tu honradez ni apures tu sabiduría, pues ¿para qué matarse? No exageres tu maldad ni seas necio, pues ¿para qué morir malogrado?
La sabiduría hace al sabio más fuerte que diez jefes en una ciudad. No hay en el mundo nadie tan honrado que haga el bien sin pecar nunca. No hagas caso de todo lo que se habla, ni escuches a tu siervo cuando te maldice, pues sabes muy bien que tú mismo has maldecido a otros muchas veces.
Todo esto lo he examinado con método, queriendo ser sabio, pero me quedé muy lejos. Lo que existe es remoto y muy oscuro, y ¿quién lo averiguará? Mira lo que he averiguado, cuando me puse a averiguar paso a paso: que estuve buscando sin encontrar. Mira lo único que averigüé: que Dios hizo al hombre equilibrado, y él se buscó preocupaciones sin cuento.
Me puse a indagar a fondo, buscando sabiduría y recta valoración, procurando conocer cuál es la peor necedad, la necedad más absurda, y descubrí que es ésta: la mujer cuyos pensamientos son redes y sus brazos cadenas. El que agrada a Dios se librará de ella, y el pecador quedará cogido en ella. Si entre mil encontré un solo hombre, entre todas ellas no encontré ni una sola mujer.
Act:
20/08/26
@tiempo
ordinario
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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