9 de Junio

Martes X Ordinario

San Pablo
Carta a los Filipenses 1,27-2,11

Oficio, I

         Hermanos, lo importante es que llevéis una vida digna del evangelio de Cristo, de modo que, ya sea que yo vaya a veros o que tenga de lejos noticias vuestras, sepa que os mantenéis firmes en el mismo espíritu y lucháis juntos como un solo hombre por la fidelidad al evangelio, sin el menor miedo a los adversarios. Esto será para ellos signo de perdición, y para vosotros de salvación, por obra de Dios. 

         A vosotros se os ha concedido la gracia de estar del lado de Cristo, y no sólo creyendo en él sino también sufriendo por él, estando como estamos en el mismo combate (ése en que me visteis una vez y que ahora conocéis de oídas).

         Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, y si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, sino dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás.

         Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios, sino que se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos.

         Así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el "nombre sobre todo nombre" de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

 Act: 09/06/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A