10 de Junio

Miércoles X Ordinario

San Policarpo de Esmirna
Carta a los Filipenses, IX, 1-11

Oficio, II

         Os exhorto a todos a que obedezcáis a la palabra de la justicia y a que perseveréis en la paciencia. Con vuestros propios ojos habéis contemplado una paciencia admirable en los bienaventurados Ignacio, Zósimo y Rufo, y también en muchos otros que eran de vuestra comunidad, en el mismo Pablo y en los otros apóstoles.

         Imitadlos, persuadidos de que todos ellos "no corrieron en vano", anduvieron en la fe y ahora están en el lugar que merecieron: cerca del Señor, con el cual padecieron. Ellos no amaron este mundo presente, sino a Aquel que por nosotros murió y a quien Dios, también por nosotros, resucitó.

         Permaneced en estos sentimientos y seguid el ejemplo del Señor, firmes e inquebrantables en la fe, amando a los hermanos, queriéndoos unos a otros, unidos en la verdad, estando atentos unos al bien de los otros con la dulzura del Señor, no despreciando a nadie. Cuando podáis hacer bien a alguien, no os echéis atrás, porque la limosna libra de la muerte.

         Someteos unos a otros y "procurad que vuestra conducta entre los gentiles sea buena". Así "verán con sus propios ojos que os portáis honradamente", y podrán alabar el nombre del Señor, y él no será blasfemado a causa de vosotros. En efecto, "¡ay de aquel por cuya causa ultrajan el nombre del Señor!".

         Enseñad a todos la sobriedad, y vivid también vosotros según ella. Me ha contristado sobremanera el caso de Valente, que había sido durante un tiempo presbítero de vuestra Iglesia, y que ahora vive totalmente ajeno al ministerio que se le había confiado.

         ¡Ojalá el Señor les inspire, a Valente y a su esposa, un verdadero arrepentimiento! Con ellos debéis comportaros moderadamente. No los tratéis como a enemigos, sino llamadlos de nuevo como miembros sufrientes y extraviados, para salvar así el cuerpo entero de vuestra Iglesia. Haciendo esto, os iréis edificando vosotros mismos.

         Os exhorto a que os abstengáis del amor al dinero, y a que seáis castos y veraces. El que no es capaz de gobernarse a sí mismo en estas cosas, ¿cómo podrá enseñarlas a los demás? Quien no se abstiene de la avaricia se verá mancillado también por la idolatría, y será contado entre los paganos que desconocen el juicio del Señor. ¿Habéis olvidado que "los santos juzgarán el universo", como recuerda San Pablo?

 Act: 10/06/26     @tiempo ordinario         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A