2 de Abril

Jueves Santo

Libros Proféticos
Jeremías 20, 2-18

Oficio, I

         Pasjur, hijo de Imer y comisario del templo del Señor, hizo azotar al profeta Jeremías y lo metió en el cepo que se encuentra en la puerta superior de Benjamín, en el templo del Señor. A la mañana siguiente, cuando Pasjur lo sacó del cepo, Jeremías le dijo:

"El Señor ya no te llama Pasjur, sino Cerco de Pavor, pues así dice el Señor: Serás el pavor tuyo y de tus amigos, que caerán a espada enemiga, ante tu vista. Entregaré a todos los judíos en poder del rey de Babilonia, que los desterrará a Babilonia y los matará con la espada. Entregaré todas las riquezas de esta ciudad, con sus posesiones, objetos preciosos y tesoros reales de Judá a los enemigos. Ellos os saquearán, os cogerán y os llevarán a Babilonia. Y tú, Pasjur, con todos los de tu casa, irás al destierro, a Babilonia. Allí morirás y serás enterrado con todos tus amigos, a quienes profetizas tus embustes".

         Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. Yo soy el hazmerreír todo el día, y todos se burlan de mí. Siempre que hablo tengo que gritar violencia, proclamando destrucción. La palabra del Señor se ha vuelto para mí oprobio y desprecio todo el día. Me dije: "No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre", pero ella es en mis entrañas fuego ardiente encerrado en los huesos, que intento contener y no puedo.

         Oigo el cuchicheo de la gente, que dice: "Delatadlo, vamos a delatarlo". Mis amigos acechan mi traspié y dicen: "A ver si se deja seducir, y lo abatimos. Lo cogeremos y nos vengaremos de él". Pero el Señor está conmigo, como fuerte soldado, y por eso mis enemigos tropezarán y no podrán conmigo. Se avergonzarán de su fracaso, con un sonrojo eterno que no se olvidará. Señor de los ejércitos, que examinas al justo y sondeas lo íntimo del corazón, que yo vea la venganza que tomas de ellos, porque a ti encomendé mi causa.

         Maldito el día en que fui engendrado, el día en que mi madre me parió. Maldito el hombre que anunció a mi padre "te ha nacido un varón", dándole una gran alegría. Ojalá hubiera sido ese día como las ciudades que el Señor destruyó sin compasión. ¿Por qué no me mató en el vientre? Habría sido mi madre mi sepulcro, y su vientre hubiera estado preñado por siempre. ¿Por qué salí del vientre, para pasar trabajos y acabar mis días derrotado?

 Act: 02/04/26     @semana santa         E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A