4 de Abril
Sábado Santo
San Pablo
Carta a los
Hebreos 4, 1-13
Oficio, I
Hermanos, temamos, no sea que, estando aún en vigor la promesa de entrar en su descanso, alguno crea que ha perdido la oportunidad. También nosotros hemos recibido la buena noticia, igual que los que salieron de Egipto por obra de Moisés (aunque el mensaje que oyeron no les sirviera de nada, porque no se adhirieron por la fe a los que lo habían escuchado).
En efecto, también nosotros entramos en el descanso los creyentes, de acuerdo con lo dicho: "He jurado en mi cólera que no entrarán en mi descanso", y eso que sus obras estaban terminadas desde la creación del mundo. Acerca del día séptimo se dijo: "Y descansó Dios el día séptimo de todo el trabajo que había hecho". En nuestro caso, el pasaje añade: "No entrarán en mi descanso".
Según esto, quedan algunos por entrar en él, y los primeros que recibieron la buena noticia no entraron por su rebeldía. Por eso Dios señala otro día, hoy, al decir mucho tiempo después, y por boca de David: "Si escucháis hoy su voz, no endurezcáis el corazón".
Si Josué les hubiera dado el descanso, no habría hablado Dios de otro día después de aquello. Por consiguiente, todavía queda un tiempo de descanso para el pueblo de Dios, pues el que entra en su descanso descansa de sus tareas, como Dios de las suyas. Empeñémonos, por tanto, en entrar en aquel descanso, para que nadie caiga en el antiguo ejemplo de rebeldía.
La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Ella juzga los deseos e intenciones del corazón, y no hay criatura que escape a su mirada. Todo está patente y descubierto a los ojos de Aquel a quien hemos de rendir cuentas.
Act:
04/04/26
@semana
santa
E D I T O R I
A L
M
E
R C A B A
M U R C I A
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