Acertar en el Amor


Amor de pareja, necesitado de referentes y no de impulsos ciegos

Querétaro, 26 octubre 2026
Rebeca Reynaud, periodista de Observador

         Los cimientos emocionales débiles no ayudan a elegir bien. Es más, en ocasiones estos cimientos no son buenos y no ayudan a elegir bien la pareja. Por ejemplo, no es lo mismo una persona bella que una bella persona, así como no es lo mismo una cáscara que una nuez, o una persona por fuera que por dentro.

         La grandeza de cualquier cosa, y de cualquier persona, reside casi siempre en el interior. Es decir, no reside tanto en una cara bonita de un momento concreto (en ocasiones, la perdición de un cónyuge, o la peor de sus desgracias), sino en la realidad de cada día.

         Afirma el antropólogo Pérez Villahoz que el adolescente no sabe quién es ni cómo luchar, pero sí tiene clara una cosa: que él ama y que necesita ser amado. No obstante, el joven suele confundir el amor con el cuerpo, al que adora como si fuera el escaparate de una persona. Quien convierte su cuerpo en eso revela que no se quiere como es, y que pone su felicidad en lo que piensen (equivocadamente) los demás.

         Para acertar en la elección de la persona a la que amar de verdad, y dar la vida para siempre, hay que captarlo todo (las miradas, el tono de voz, sus olvidos...), pero también hay que desdramatizar y quitar importancia a ciertos detalles.

         A veces, entre varones, los chicos describen despectivamente a las chicas, para que los amigos se rían y él sea parte integrante de ese grupo. El chico que habla así no pasa de ser otro maniquí más, y otro esclavo más de la mayoría, y con él lo mejor es reaccionar o alejarte de él, porque no tiene nada de auténtico ni personal.

         A veces, entre mujeres, las chicas buscan en el chico una vida limpia y un corazón recto. La chica que piensa así está soñando de forma ciega, pues "cuando el amor llega puede ser muy ciego, y cuando se va se vuelve lúcido". Son palabras de la psiquiatra Marian Rojas, que insiste en que para elegir a la pareja se necesita tiempo y reflexión, y no un impulso ciego.

         La elección de pareja a la que amar, de por vida, es de lo más importante. Como decía Quijote, "quien acierta en el casar no le queda en qué acertar".

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 Act: 26/10/26         @noticias del mundo              E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A