Presencia del Demonio


Macarena López Arrúa, joven poseída por el demonio, y liberada el 31-3-2019

Querétaro, 1 agosto 2022
Diego García, periodista del APSIC

          En la Francia próspera y descreída de nuestros tiempos, un exorcista capuchino nos va a dejar hoy muy claro que la lucha que sigue manteniéndose contra el demonio es tan cotidiana y actual como siempre.

          En el mundo actual hay católicos que ponen en duda la existencia del demonio y del infierno, manteniendo un punto de vista totalmente incompatible con las Escrituras y con el Magisterio de la Iglesia (los cuales afirman unánimemente el misterio de la caída de los ángeles rebeldes). E incluso una postura totalmente inconciliable con la realidad, por desgracia tan cotidiana para los exorcistas y las propias personas afectadas. Una realidad que, por otro lado, no entiende de fronteras ni de religiones.

          El padre Matthieu, sacerdote capuchino y superior del convento de Besancon, ha ganado renombre en toda Europa por su labor de años como exorcista. Entrevistado por la televisión francesa, el p. Matthieu afirmó con total rotundidad la experiencia que tantos niegan o tratan de ocultar: "Sí, el demonio existe, y yo lo he conocido, y he tenido que pelearme con él".

          Acerca del problema de cómo determina la Iglesia que alguien está poseído por el demonio, el p. Matthieu nos recordaba que la Iglesia se toma su tiempo a la hora de investigar cada caso, que no procede por sospechas sino por hechos consumados, y que acostumbra tomar muy en cuenta la opinión de los médicos (cuando éstos han tenido la oportunidad de atender previamente a la víctima).

          Sin embargo, el conocido exorcista afirmó que, en cierta ocasión, el doctor Dechaume, profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Lyon, le dijo textualmente: "De cada 100 enfermos de los hospitales psiquiátricos, 80 son cosa de la Iglesia y no de la ciencia". Y que es infrecuente que un poseso busque a un sacerdote a las primeras, sino sólo después de haber sido atendidos infructuosamente por 20, 30 o más médicos. Como un ejemplo de la clase de cosas que pueden pasar durante un exorcismo, el p. Matthieu nos narra:

"Disponía de una docena de hombres para ayudarme. Hicimos el exorcismo en el coro, ante el altar, y le atamos con dos cuerdas de nylon. Al comenzar el exorcismo el poseso estaba perdido, en coma, rígido como el acero y frío como el hielo. Los hombres que me ayudaban, poco creyentes, estaban asombrados. Pero a la 1ª señal de la cruz él los derribó a todos, tiró las cuerdas al suelo y comenzó a elevarse. Al final le cogieron como pudieron, y lo volvieron a sujetar al suelo.

Para reiniciar los exorcismos, indiqué a algunos de ellos que se sentasen sobre él. Comienzo el exorcismo, y al cabo de unos minutos los hombres se ponen a vociferar: "¡Padre! ¿Adónde va? ¿Adónde va?". Y es que el poseso subía por el aire con 6 hombres encima de él, sin saber si se iba a detener o no y pensando que llegaría hasta la bóveda. Poco después se detuvo, y volvió a descender, siempre boca arriba, hasta el suelo. Los hombres estaban lívidos de miedo, y nada más tocar tierra, el poseso volvió en sí de golpe y comenzó a gritar: ¡Padre, estoy curado!".

          La práctica de la magia y los cultos satánicos, así como el yoga y el llamado viaje astral, "constituyen los caminos más directos para la posesión", afirma este monje exorcista, pues el demonio responde a quien le llama: "Así como Dios no rehúsa jamás su gracia a quien se la pide, tampoco Satanás rehúsa nunca su presencia a quien le llama".

          La víctima de posesión, en el caso arriba mencionado, era un hombre que había practicado el satanismo. El p. Matthieu tuvo que seguir haciéndole exorcismos por varios años más, hasta que logró sacarle el resto de demonios que tenía, excepto el último. A éste no lo ha podido expulsar todavía, ni ha logrado que le revele su nombre.

          Aunque la posesión satánica puede llegar a resultar permanente, el exorcismo persistente es eficaz en la gran mayoría de los casos. Además, la acción demoníaca suele hacer que hasta los testigos más alejados de la religión se conviertan, y empiecen a practicarla con fervor. El p. Matthieu nos recuerda que Dios nos concedió el don de la libertad, y que "Dios nos da todas las gracias necesarias para resistir los ataques de Satanás".

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 Act: 01/08/22       @noticias del mundo              E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A