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Reforestación Urbana
Querétaro,
23 febrero 2026 Desde 1990 el mundo ha perdido 178 millones de hectáreas forestales. En la 1ª década se ganaron 40 millones de hectáreas (por siembra de árboles y regeneración natural), pero se perdieron 120 millones (por deforestación humana y natural), con una pérdida neta de 80 millones. En la década más reciente, la pérdida neta ha sido de 50 millones de hectáreas. Son datos de la FAO, recogidos en su Global Forest Resources Assessment. La principal desgracia en la reforestación de bosques es que dicha acción pasa desapercibida, y no se puede inaugurar a nivel institucional. Por otra parte, los proyectos públicos tienen que lucir en una fracción de sexenio, pero los proyectos forestales rebasan el sexenio. Por si fuera poco, los bosques están en lugares remotos y no se prestan a las cámaras, el listón, las tijeras o los aplausos. Respecto al arbolado urbano, tanto de árboles que rodean las ciudades como los que están dentro, éstos son visibles, pero no por eso han dejado de perder masa boscosa. Es más, el crecimiento urbano ha dado preferencia al cemento y no a la vegetación, y crecer ha sido sinónimo de desarbolar. De hecho, mucha gente se ha sentido atraída a vivir en zonas arboladas, y años después se ha trasladado a los barrios residenciales por disponer éstos de más servicios. Las calles arboladas son bonitas, dan sombra y mitigan los daños del viento, las tolvaneras, el calor, los chubascos y el granizo. Ofrecen un toldo vegetal, reducen el ruido, colectan la lluvia, atraen a los pájaros y reducen el esmog. Los árboles sanos descarbonizan el aire y lo oxigenan, así como descomponen el CO2 en carbón (que absorben) y oxígeno respirable (que emiten). Un árbol frondoso puede extraer del aire 0,5 kg carbón/semana. Un árbol seco, por su parte, suelta carbón, roba oxígeno del aire y lo convierte en CO2. Por eso hay que cortarlo, dejando sólo su tocón. Los árboles son seres sociales, que "se comunican con los de su misma especie y se apoyan entre sí" (según Wohlleben, en su Vida Secreta de los Árboles). Las raíces de un tocón siguen vivas y entrelazadas con las de los árboles supervivientes, y a éstos los aprovechan como almacén de agua y nutrientes (según The Economist, "Superorganisms", 27-VII-2019). Según Journal of Forestry (CIII, pp. 411-416), en su "Municipal forest benefits and costs in five US cities", el aumento del valor de las propiedades, la reducción de CO2, el ahorro de electricidad, la reducción de inundaciones, y otros beneficios de los árboles urbanos, valen de 1,37 a 3,09 veces el costo de su siembra, poda y cuidado. Como se ve, la reforestación urbana es un lujo que se paga solo. Hoy en día, los contratistas que hacen obras de reparación urbana rompen aceras, destruyen árboles y dejan todo tirado, sin recibir propina por su trabajo bien hecho o multas por cada árbol dañado. A este respecto, sería bueno crear un teléfono Talate, y un sitio web, donde los vecinos puedan denunciar la tala de árboles, aportar datos básicos del lugar y videos para las redes sociales, antes que la tala se vuelva un hecho consumado. En México, muchos llaman chinampas a las trajineras que pasean a turistas por el lago de Xochimilco. Las chinampas son balsas inmóviles, o sembradíos rectangulares (de hasta 6 m. ancho y 14 m. largo) que se construyen en camas a la orilla del lago, sobre estacas vivas de ahuejote (una especie de sauce) que las fijan al fondo del lago. Cierto fraccionador de una zona arbolada tuvo la idea de vender los terrenos a X m2 + X nº árboles. Eso permitió bajar el precio por m2, así como cuantificar el valor a una riqueza que no suele medirse, y fácilmente se destruye. Un sacerdote español (Ramón Bacas) inventó el Día del Árbol en 1805, que ahora se festeja en muchos países. Un siglo después, el mexicano Quevedo donó una hectárea para crear un vivero forestal en Coyoacán, y el vivero tiene hoy 39 hectáreas, produce arbolitos de más de 20 especies y es un parque público. Poco después, destacadas figuras del sector privado integraron el Pro-Bosque de Chapultepec, y hoy en día apoyan su desarrollo con buenos resultados para sus casi 700 hectáreas. .
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