Remedios Prioritarios


Primer y segundo mundo, uno a costa del otro por no haberse puesto remedios

Querétaro, 2 febrero 2026
Gabriel Zaid, periodista de Observador

         Meterse en todo para someterlo, y fundar una nueva era, ha resultado siempre un fracaso multidimensional. Querer remediar algo, por tanto, no puede seguir esa misma fórmula, y sí ha de saber que no todo es blanco o negro, sino que tiene su escala de valores y hay remedios más acuciantes y urgentes que otros.

         Dicho esto, propongo aquí algunos remedios básicos, aplicados a las necesidades prioritarias, si lo que se quiere es que esta era y esta sociedad funcione. De hecho, de no remediarse estas 13 realidades, en su mayor medida posible, nada del resto mejorará.

         En el campo de la seguridad (1) propongo implantar el control por la fuerza en los puntos críticos del territorio nacional. Las disputas entre narcos, junto a la pasividad, complicidad, o ineficacia de las autoridades, han ido reduciendo el territorio bajo control federal.

         El estado no debería negociar con las bandas, a la hora de marcar límites a la delincuencia organizada. Debería bastar con que las fuerzas armadas controlen completamente los puntos críticos, (cárceles, lugares de carga internacional, grandes ciudades, municipios más violentos), y no entrometerse en el resto (por ejemplo, en el monte, cuya quema de plantíos de mariguana, coca o amapola, propicia la persecución de campesinos).

         En cuanto al contrabando (2), propongo demandar jurídicamente a los fabricantes de armas contrabandísticas, así como penalizar sus acciones en bolsa. Para un castigo más directo, habría que escoger el arma cuyo mercado legal pese más que el ilegal, y suspender las compras del gobierno hasta que el fabricante coopere.

         Respecto a la impunidad (3), ésta está tan generalizada que se ha convertido en un incentivo para toda clase de abusos. Habría que atender, en primer lugar, aquellos casos donde se pueden obtener resultados visibles relativamente pronto. Destacan por su número y gravedad los feminicidios (donde el autor es fácil de identificar) y los abusos judiciales (donde la impunidad se multiplica, y no sólo la del juez, sino la de todos los delincuentes juzgados).

         En el ámbito de la salud (4) propongo reconstruir el Seguro Popular, e incluir en él la vacunación y la distribución de medicamentos. Propongo también destrabar la distribución comercial de las demandas sanitarias más básicas.

         Pasando al tema de la pobreza (5), la desnutrición de tercer grado tendría que ser imperdonable, y más aún porque eliminarla requiere poco dinero.

         En el campo de la economía (6), los microcréditos han sido un éxito, pero no la eliminación de trámites. Los ordenamientos aplicables a las empresas deberían hacer distingos por tamaño: de máxima regulación para las de mil personas o más, y de mínima para las de diez o menos.

         En el mundo del trabajo (7), el reparto de dinero en efectivo debería ser universal, sin distingos ni censos de pobreza. Cada año se debería hacer pública la cantidad que podría cobrar todo ciudadano, presentando su credencial de elector en cualquier banco.

         Pasando a la corrupción (8), la limpieza debería empezar por los sobornos más visibles: los de tránsito. Propongo usar el sistema de foto-multas para castigar a los mordelones, así como crear un sistema para recibir fotos de mordelones en el acto.

         En cuanto a la extorsión (9), propongo castigar a las autoridades carcelarias que montan o toleran call centers de extorsión telefónica desde las celdas, así como a los que toleran los abusos contra los reos y sus visitantes. Propongo someter toda prisión a evaluaciones internacionales anuales.

         En el ámbito de la administración (10) propongo hacer públicos todos los pagos y las transferencias federales de más de 100 millones de pesos (para empezar), en una plataforma digital y con los datos de la póliza contable, a saber: dependencia que paga, a quién, por qué concepto, con cargo a cuál partida, con autorización de quiénes, en qué cantidad y fecha. Además, propongo crear una "enciclopedia de la mordida" y subirla a la red, para que cada mordida pueda recibir denuncias anónimas y, de esta forma, ser clasificada y mapeada por dependencia y localidad.

         Entrando ya en el caso de los "elefantes decrépitos", o energías, el bien natural del petróleo (11) no puede convertir, tanto a Petróleos Mexicanos como a la Comisión Federal de Electricidad, en baluartes de la patria, porque lo único que buscan es sobrevivir a cualquier costo. Tampoco deben ser sustituidos por elefantes extranjeros más eficientes, o unidos a la acumulación política.

         En cuanto al bien común de la electricidad (12), las grandes líneas eléctricas de alta tensión deberían ser monopolio federal y no autónomo. La distribución eléctrica a las viviendas debería estar a cargo de cada municipio. La generación hidroeléctrica y geotérmica debería estar a cargo de los estados correspondientes. El resto de la generación eléctrica debería estar a cargo de múltiples empresas públicas y privadas, dando preferencia a las energías limpias. De igual manera, tendrían que ser separadas las operaciones de Pémex.

         Dejando para el final el bien básico del agua (13), México extrae de los acuíferos más agua de la que éstos reciben (por poner un ejemplo, México D.F se hunde por eso, a costos crecientes). La solución de fondo (probada en Nueva York) estaría en la reforestación. De paso, no estaría mal reciclar el agua usada, así como elaborar planes de ahorro (casero, de tuberías públicas...) y captar mejor la lluvia, así como prevenir mejor las inundaciones.

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 Act: 02/02/26         @noticias del mundo              E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A