Llevamos ya 1700 años de civilización mundial cristiana

Etchmiadzin,.10.octubre.2022
Arzob.
.Karekin.Nersesian,.primado.de.Armenia

          Queridos fieles, con júbilo festivo celebramos el 1700 aniversario de la coronación de esta sede madre de los armenios, la santa y universal Etchmiadzin. Y lo hacemos con la idea de renovar nuestros espíritus y estilo de vida cristiano, por la misericordiosa y sobreabundante gracia de Dios.

          Dirigimos hoy nuestra mirada a los tiempos de la edificación de la fe, que tuvo lugar aquí en Armenia. Ante nuestros ojos está aquella noche misteriosa del año 301, cuando en Vagharshapat el cristianismo fue declarado religión oficial del estado armenio. Porque aquella noche "sintió de repente un ruido intenso, la detonación de un trueno y un estruendo aterrador, como el sonido de las olas hirvientes y turbulentas del mar". Como sigue diciendo la leyenda del Agathangelos del s. V:

"Aquella noche los cielos se abrieron, y torrentes de luz divina inundaron la llanura del Ararat. Ante nuestro padre San Gregorio Iluminador descendió el Hijo Unigénito rodeado de luces y huestes angélicas, y con el martillo en su diestra golpeó la espesura de esta tierra, y sobre ella dibujó el Shoghakat. Y sobre la imagen iluminada del santuario empezó a resonar el mensaje del Altísimo: Este lugar será templo de Dios y casa de oración, para todos los fieles que suplicantes acudan a él".

          Efectivamente, hermanos, Dios puso su sello sobre nuestra tierra, y sobre ella colocó el ancla de la fe y el arco de la Alianza. Y nuestros antepasados supieron inclinarse ante la voluntad de Dios, convirtiendo su fe en Jesucristo y estableciendo en esta catedral madre la sede del pontificado de todos los armenios, el año 303. Todo con alegre prisa y gran asombro, como sigue relatando el Paghtasar Dpir del s. XVIII:

"Erigieron sobre ella la cúpula de la observación de Dios, colocaron la cruz redentora en la parte superior, y empezaron a elevar al cielo multitud de altares por todos sus rincones. La catedral fue ungida con aceite, rociada con la buena noticia y dedicada a nuestra adorable madre Santa Etchmiadzin. Así que ni siquiera las puertas del infierno la podrá destruir".

          Al pie del Masis la voluntad de Dios y la voluntad de los armenios se hicieron una, y frente al Arca de Noé empezó a descansar el nuevo arca del pueblo armenio: la sede de Etchmiadzin, casa madre de la Iglesia armenia. Su crisma bautismal dio un nuevo nacimiento (espiritual) a nuestro pueblo, y se convirtió en la nueva savia que habría de vivir y perpetuarse en nuestro suelo armenio. Etchmiadzin se convirtió así en la patria espiritual de los armenios, y mantuvo vivo el amor en la vida cristiana a lo largo de los siglos.

          En los difíciles giros y tentaciones de la historia, el amor y la fe en la salvación de Jesucristo siempre siguieron emanando de esta casa madre, generando esperanza y fortaleza en las almas de los cristianos. Así mismo, los armenios siempre mantuvieron cohesionado y unánime este pequeño macizo de flores, cuya supervivencia estuvo en peligro durante tantos siglos.

          Cuanto mayor era la calamidad, mayor era la fuerza protectora que sentía Etchmiadzin, y más visible la luz que irradiaba el Santo Altar del Descenso, para calentar las almas de todos los que se iban dispersando. Por eso en todas las Iglesias armenias empezó a ponerse la luz Shoghakat de Etchmiadzin, y en todas las pilas bautismales el santo crisma de Gregorio Iluminador, repartiendo a todos la gracia de la adopción divina. Y es que, como dice el Berj Proshian del s. XIX:

"En este santuario está el corazón de la nación armenia. Ama Echmiadzin, entra dentro, besa el Altar del Descenso y habrás besado a toda la nación armenia, hoy dispersa por todo el universo".

          Durante 17 siglos éste ha sido el tesoro del alma de todos los armenios, el estandarte de nuestro amor y libertad. Ella ha sido nuestra madre adorable, que nos ha unido con su tierno cariño, que nos ha defendido en el peligro y que nos ha fortalecido en el amor. Es lo que de ella han dicho Mashtots y las escuelas de traductores, todas las etapas y edades portadoras de genios, Vardan y todo el Vardanank, Avarayr y todos los nuestros.

          Con la alegría del 1700 aniversario de Etchmiadzin, extendemos saludos e invitaciones a los agraciados titulares de las sedes jerárquicas de la Iglesia, a sus diligentes primados diocesanos, a todas las devotas órdenes espirituales y a todo nuestro amado pueblo fiel. Hoy somos lo que somos, y seguiremos siendo lo que somos (agraciados por la gracia de Dios), gracias a todos vosotros.

          Fieles al ejemplo de nuestros antepasados, mantengamos transitado el camino de la fe. Toquemos las piedras que han guardado las oraciones de nuestros antepasados, sintamos vibrar de fe nuestras raíces, y glorifiquemos a Dios con el mismo amor y lealtad como hicieron nuestros abuelos y padres.

          Arrodillémonos ante Dios y démosle gracias. Gloria a ti, oh Señor, que pensaste en nosotros e iluminaste nuestras sombras. Aumenta tu gracia sobre nosotros y sigue descendiendo sobre nuestra tierra y nuestras almas. Bendícenos y haz que nos mantengamos firmes en el camino de la fe. Protege al mundo entero, Señor, y mantén inquebrantable la Iglesia que tú mismo estableciste, para que sea siempre una casa populosa de oración, dotada de gracia para todos. La gracia, el amor y la paz de nuestro Señor Jesucristo esté con todos vosotros, desde el Monasterio Madre de Etchmiadzin.

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  Act: 10/10/22         @primados de la iglesia            E D I T O R I A L    M E R C A B A     M U R C I A