17 de Diciembre
San Juan de Mata
Robert
Ricard
Mercabá, 17 diciembre 2026
Semblanza
Nació en 1154 en Fauçon, Alta Provenza (corona de Aragón), hijo de Eufemio de Mata y Marta Fenouillet, de distinguida familia marsellesa y, por tanto, con sangre hispano-francesa.
Durante su infancia y juventud, y cuantas veces visitó a su familia materna, pudo comprobar el joven Juan cómo el puerto de Marsella era constantemente escenario de los estragos berberiscos, cuyos piratas musulmanes robaban y secuestraban todo lo cristiano que veían, pidiendo grandes sumas de dinero a cambio a todo aquel que decidiese obtener un canje a cambio. Esto debió mover el corazón del joven, que desde pronto se planteó la manera de trabajar en el rescate de los pobres cautivos cristianos, secuestrados por los sarracenos a ambas orillas del Mediterráneo.
Mas para esta obra de caridad se necesitaba entonces pertenecer al clero, y por eso se decidió Juan a ir a estudiar a la Universidad de París, el año 1180. Allí se doctoró Juan en Teología, y recibió el sacerdocio en 1193. Tras su 1ª Misa, contacta con 2 amigos suyos (el obispo de París y el abad de San Víctor), que le aconsejan viajar a Roma para someterse al papa y presentarle su proyecto.
Juan llegó a Roma a inicios de 1198, y allí encontró a un Inocencio III muy poco partidario de la multiplicación de las órdenes religiosas, que acogió al peregrino con frialdad y le negó el permiso para fundar un nuevo instituto.
Vuelto de nuevo a París, Juan tiene una visión, de una gran cruz (símbolo de la Redención) rodeada por los 3 colores trinitarios: el blanco (del Padre), el azul (del Hijo) y el encarnado (del Espíritu Santo). Y entiende que el dogma de la Santísima Trinidad es el más ultrajado por los musulmanes, y el más necesario de defender en aquellos territorios. Y así se lo vuelve a comunicar al papa, esta vez a través del correo.
El papa le responde que elabore una Regla, para la nueva Orden que él ahora sí estaba dispuesto a estudiar. Y así lo hace Juan de Mata, en colaboración con sus 2 amigos de París. Tras lo cual, vuelve a Roma para entrevistarse con Inocencio III, el cual publica su bula de aprobación de 17 diciembre 1198. De este modo, nacía la Orden de la Santísima Trinidad y Redención de Cautivos.
La Regla de 1198 confirma que la Orden queda consagrada a la Santísima Trinidad. Dispone, además, que en cada convento haya 3 sacerdotes y 3 legos, aparte del superior (o ministro), y que las rentas de cada comunidad fueran divididas en 3 partes iguales (1/3 para el funcionamiento del convento, 1/3 para el ejercicio de la hospitalidad, y 1/3 para el rescate de los cautivos).
Impone también dicha Regla el silencio, el ayuno y la abstinencia de carne, así como la austeridad (autorizando el comer carne sólo para los domingos y festividades, y permitiendo a los religiosos comer sólo pescado cuando estaban fuera de sus conventos). Otros artículos se referían al noviciado y a la entrada en la Orden, a los usos litúrgicos, al status de los ministros. Por ejemplo, dispone que los religiosos llevarán una capa adornada con una cruz (por encima del hábito blanco).
La Orden Trinitaria, favorecida por Felipe II de Francia, fundó su 1ª casa en un lugar llamado Cerfroy (actual departamento de Aisne), cuyo convento acabó siendo el centro del nuevo Instituto. E Inocencio III regaló a la Orden su 2ª casa, el Convento Santo Tomás in Formis de Roma, situado sobre el monte Celio.
Tras la Regla de 1198, Juan de Mata viajó a Marruecos (ca. 1199) y a Túnez (ca. 1200) para estudiar la cautividad cristiana en el Magreb, así como presidió las fundaciones trinitarias de Arlés (ca. 1202) y Marsella (ca. 1203) y otras 5 en España, en Lérida (ca. 1205), Toledo, Segovia, Burgos y Daroca (ca. 1209). Pasó sus últimos años de existencia en Roma, dedicándose a la predicación y al cuidado de los prisioneros. Y allí murió santamente, en el convento de Santo Tomás in Formis, un 17 diciembre 1213.
San Juan de Mata no ha sido canonizado oficialmente. Su culto, muy tardío, se introdujo en la Iglesia de modo indirecto, con la aprobación de su oficio por la Congregación de Ritos (el 14 agosto 1666) y la inserción de su nombre en el Martirologio (el 27 enero 1671). El 6 mayo 1679 Inocencio XI fijó su fiesta para el 8 febrero, y un decreto de la Congregación de Ritos de 1694 la hizo extensiva a la Iglesia universal.
Ha dicho un historiador que San Juan de Mata resultó mucho más célebre después de su muerte que durante su vida. Y tiene razón, pues su existencia transcurrió en la penumbra, no pensando en sí mismo sino en su obra, y en su deseo de aparecer siempre detrás de ella (o desaparecer tras ella). No obstante, todo cristiano puede admirar tan honda abnegación, y la práctica del ama nesciri al pie de la letra, aprovechando las lecciones de humildad que San Juan de Mata nos enseña. Abnegación y humildad que, como siempre, fueron muy fecundas.
La Orden de los Trinitarios se difundió rápidamente por Europa, especialmente por Francia, España, Portugal e Italia. Sigue existiendo todavía, a pesar de que ha desaparecido el principal objeto de su fundación (aunque siempre habrá cautivos en el mundo, así como cárceles tanto materiales como espirituales). Y de ella salieron congregaciones femeninas que actualmente se dedican a la educación de las jóvenes.
La Orden Trinitaria respondió, en su momento, a una grave y urgente necesidad, y fue fundamental para la Reconquista de Granada (ca. 1492) y Batalla de Lepanto (ca. 1571), así como para el rescate en Argel de todo tipo de cristianos, desde Miguel de Cervantes (ca. 1575) hasta fray Juan Gil (ca. 1580), pasando por otros tantos miles de cristianos cautivos anónimos, liberados para Cristo del Islam.
Act:
17/12/26
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