19 de Febrero

San Conrado Confalonieri

José Martínez
Mercabá, 19 febrero 2026

Semblanza

         Suele considerarse a Conrado Confalonieri como San Conrado de Piacenza, e incluso en la liturgia de la orden franciscana (a la que perteneció como terciario) no consta que fuera canonizado. Hay constancia histórica de que León X ordenó (el 12 julio 1515) que se recogiesen los testimonios de curaciones atribuidas a su intercesión (especialmente curaciones de hernia), así como confirmó el culto que desde 1425 se le tributaba en Siracusa, como "beato no canonizado".

         En cuanto a sus datos biográficos, se cuenta con la Vida del Beato Conrado, de autor desconocido y escrita en latín entre los s. XIV y XV.

         Nació en 1290 en Piacenza (Emilia Romaña), en el seno de una noble familia. En su juventud fue protagonista de un suceso que cambió radicalmente su vida, pues mientras estaba cazando, decidió encender una hoguera con el fin de que los conejos salieran de sus madrigueras.

         Entusiasmado por el éxito de su ocurrencia, y mientras se dedicaba a cazar los conejos que iban saliendo, el fuego fue cobrando tales proporciones que, cuando lo advirtió, ya era tarde para controlarlo. Varias viviendas de las afueras de la ciudad cayeron calcinadas por aquel fuego voraz.

         Conrado intentó pasar inadvertido, hasta que se enteró de que echaron la culpa a un pobre hombre, y el joven cazador (Conrado) reaccionó inmediatamente. Se presentó ante las autoridades y se declaró culpable de los daños acaecidos por el incendio. Y para castigar su imprudencia y compensar a los damnificados, entregó todos sus bienes y se dedicó a la mendicidad voluntaria, y una vida de asidua oración.

         Hacia el año 1329 contrajo matrimonio con Eufrosina intentando recomponer su situación en la vida. Pero se dio cuenta de que sus fuertes inclinaciones espirituales le pedían seguir viviendo una vida de plena soledad y austeridad. Y hacia el año 1331 (y de acuerdo con su esposa) se retiró a Noto (Sicilia), donde empezó a llevar una vida eremítica (mientras ella se retiró a un monasterio de clarisas).

         Conrado permaneció en Noto hasta 1333, aunque dicho lugar no le apartaba completamente del mundo, como él quería. Así que se decidió a buscar un sitio más adecuado para ello, hasta que lo encontró en Pizzoni (a 5 km de Noto). Aquel fue el lugar de retiro definitivo de su vida, y en él la fama de su santidad empezó a atraer a devotos, curiosos y enfermos (que buscaban el milagro de la curación, sobre todo para sus hernias). Y así transcurrió la vida del curioso ermitaño, hasta que la hermana muerte lo condujo al cielo el 19 febrero 1351.

         A mediados del s. XVIII se erigió en su honor una iglesia en Pizzoni, en el mismo lugar donde estaba el eremitorio donde vivió y murió. Fue el punto culminante de una serie de reconocimientos pontificios de las cualidades sobrenaturales de San Conrado. En 1485 ya se habían registrado 42 milagros realizados por su intercesión, más de la mitad en curaciones de hernias. A raíz del reconocimiento de esos milagros, León X lo declaró "beato no canonizado" en 1515, y aprobó el culto que se le daba en Sicilia, que Pablo III amplió a Piacenza en 1600.

         La Orden Franciscana venera a este ilustre miembro seglar de su familia. Y celebra su memoria el 19 de febrero, desde que Urbano VIII, por decreto del 12 septiembre 1625, concedió a la Orden celebrar misa y oficio del santo eremita. Uno de los biógrafos de Conrado, el padre Pugliese (autor de Vita e miracoli di San Conrado Piacentino), habla del ingreso de Conrado en la Orden Tercera de San Francisco en Gorgolara, aunque sin abandonar su estado seglar.

 Act: 19/02/26     @santoral mercabá        E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A