1 de Febrero
Santa Brígida de Kildare
Consuelo
Lozano
Mercabá, 1 febrero 2026
Semblanza
Parece una contradicción, pero a pesar de ser la santa más conocida de Irlanda, se conocen muy pocos datos históricos sobre Santa Brígida de Kildare. Su biógrafo Cogitosus (620-680) fue casi contemporáneo de ella, pero poco escribió acerca de la vida terrena de la santa, perdiéndose más bien en descripciones sociales y religiosas del entorno del Monasterio de Kildare, fundado por Brígida con jurisdicción quasi-episcopal y carácter mixto.
También existen himnos y poemas irlandeses de los s. VII y VIII que, en sí mismos, testimonian el culto que se tributaba a la santa irlandesa. Y a mitad del s. IX, el obispo Donato de Fiésole escribió su vida en verso, y este debió ser el vehículo de la rápida difusión de su culto por Europa. Pero la carencia de datos concretos de su vida impide el diseño de un perfil hagiográfico objetivo, siendo más bien la religiosidad popularr el que intentó suplir su fidelidad al evangelio y su entregada vocación religiosa.
Veámoslo.
Nació el 451 en Faughart (Irlanda), en el seno de la tribu forthairt en la que su padre (Duptaco) era un jefezuelo pagano y su madre una esclava picta (bautizada por San Patricio), comprada por su padre. En su infancia, acompañó la pequeña Brígida a su madre en las labores del hogar, destacando por su belleza y recato cristiano, frente a todo tipo de pretendientes que la agasajaban.
Heredada la hermosura de su madre, y para no ser ocasión de pecado (ni ser ya más pedida en matrimonio), pide la joven Brígida a Dios que la haga fea, pues "¿para qué quiero la hermosura, si ya sólo pienso en Dios?". Y decide entrar en religión. Derrama lágrimas abundantes por ello, y son escuchados sus ruegos con un reventón del ojo. Por este favor da gracias a Dios, y éste le devuelve poco después la salud del ojo y todo su esplendor. Pero la lección está clara: quien posee al Amor desprecia lo que a tantas jóvenes vuelve locas y vanas, por alcanzar un amor.
Obtenida la libertad por parte de su padre, fue Brígida acogida el 468 por el obispo Mc Caill en su condado y diócesis de Croghan, y poco después pasó a disposición de San Mel de Ardagh (sobrino de San Patricio), en su labor de cristianización de los condados de Meath, Westmeath y Longford.
Los pobres están presentes en esta etapa de su vida, pues ella no concibe una santidad sin caridad. En concreto, compra una vaca y no cesa de ordeñarla, haciéndola su cómplice (pues nunca se secaron las ubres, por una y otra vez que la ordeñara Brígida).
También es famoso el pasaje del remedio que la joven da un menesteroso, así como las bondades que dispensa a los leprosos curados y monjas tibias descubiertas. Una muda (Doria) comienza por su mediación a hablar, y termina sus días como religiosa en un convento. Así como Brígida frustra un asesinato, y convierte el agua de su baño en cerveza, para apagar la sed de un pueblo entero.
Como vemos, la tradición popular (en interminables himnos, versos, poemas y canciones) muestran el inmenso calor del pueblo irlandés por su santa, y se atrevió a escribir lo que la crítica histórica no pudo ni certificar ni deslegitimar: que Brígida tenía que ser patrona de Irlanda, junto con San Patricio.
Hacia el 480 funda Brígida el Monasterio de Kildare, sobre las ruinas de un viejo templo celta en que jóvenes doncellas custodiaban la llama sagrada de la diosa Brigid. Se trató del 1º monasterio femenino en Europa Occidental, y ella fue la 1ª monja europea occidental. El oratorio se convirtió pronto en un centro religioso y de estudio, y en él fundó Brígida una escuela de arte (del metal, la madera y la luz), con la idea de acoger jóvenes descarriadas y darles un oficio.
Poco después, Brígida invita al ermitaño Conleth (futuro San Conleth, 1º obispo de Kildare) a unirse a su proyecto, y el oratorio conventual se convierte en el principal centro monástico de la época, bajo co-gobernanza de una abadesa y el obispo de Kildare. El año 513 adopta el monasterio la Regla de San Cesareo, y extiende su espíritu por Connacht, Elphin, Tipperary, Limerick y South Leinstery. Del scriptorium de Kildare salió el Códice de Kildare, alabado por el propio Geraldo Cambresis.
La amistad de sor Brígida con San Patricio fue descrita por el Códice de Armagh: "Entre San Patricio y Santa Brígida, los pilares del pueblo irlandés, había una amistad tan grande que tenían un solo corazón y una mente. Y a través de él y de ella, Cristo realizó muchas grandes obras".
Tras poner de sucesora abacial a su discípula Darlugdach, Brígida falleció el 1 febrero 523 en Kildare, e inmediatamente fue enterrada en su catedral, en un lujoso mausoleo que pronto empezó a ser objeto de peregrinación. Hacia el 878, y debido a las incursiones vikingas, fue trasladado su cuerpo a Downpatrick, y enterrada junto a San Patricio y San Columba, con los que comparte el patronazgo de Irlanda. Como dice un dicho popular irlandés, "cada casa en Irlanda tiene un Patrick y una Brigid".
Act:
01/02/26
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