21 de Marzo

San Nicolás de Flue

José Fontecha
Mercabá, 21 marzo 2026

Semblanza

         Fue el santo de los católicos suizos, como señala Pío XII, y "no solamente porque él salvó a Suiza en un momento de crisis profunda, sino también porque él trazó para vuestro país las grandes líneas de una política cristiana".

         En efecto, la Suiza alemana del tiempo de Nicolás de Flue, la del s. XV, está toda empapada de corrientes ascéticas y místicas, "favorables a la manifestación de una vida de ascesis y de visiones". En Estrasburgo aparece el grupo de los Amigos de Dios, en Egelberg se forma un movimiento semejante, y uno de los miembros de este grupo (Matías Hattinger) habita en la Ermita de Wolfenschiessen, el pueblo natal de la madre de Nicolás.

         Se trata de unas corrientes de misticismo que no quedan reducidas al clero y los monasterios, sino que se extienden a través de la enseñanza oral, hasta llegar a los laicos, y hacer que éstos ocupen un lugar importante dentro de la mística alemana. Pero vayamos a la historia de San Nicolás de Flué.

         Nació en 1417 en Unterwalden (Silvania), el más antiguo de los 3 cantones fundacionales de Suiza y el mismo año en que el Concilio de Constanza puso fin al gran cisma de Occidente, con la elección del papa Martín V.

         Para sus compañeros de infancia, Nicolás trabajaba con ellos en el campo, y era "un joven casto, bueno, virtuoso, piadoso y sincero", pero tendente a "busca espontáneamente la soledad y la oración, al regreso del trabajo", así como a "imponerse ayunos severos 4 días a la semana", aunque tratara de disimularlos.

         Aprendió también de joven Nicolás la contemplación de los distintos episodios de la pasión del Salvador, que su párroco Heini am Grund le enseñó a sincronizar, con la sucesión de las horas canónicas. Adquirió así un alto conocimiento del misterio de la Trinidad, en sintonía con los místicos de la época.

         Cumplidos los 30 años, contrae matrimonio con la joven Dorotea Wyss (de 16 años), y con ella convive 20 años de unión matrimonial, dando a luz 10 hijos (uno de ellos catedrático de universidad, y padre del futuro presidente de la Confederación Helvética).

         A los 3 años de matrimonio se apunta de voluntario en la lista de 699 suizos que tiene que intervenir en la liberación de Nuremberg. Interviene también en la Guerra de Zurich y en la Guerra de la Turgovia (contra Segismundo, duque del Tirol). Más tardé, Segismundo fundará una misa en la Capilla de Ranf y regalará un cáliz en una de sus visitas. El gran amigo de la paz no puede tomar parte en la guerra más que por orden de sus superiores. Pero a la hora de combatir por su patria, no puede permitir tampoco que por su falta de coraje triunfe la insolencia de sus enemigos.

         A la edad de 50 años se retira a la vida eremítica, con el consentimiento de su mujer e hijos. Y se establece en la garganta del Ranft, donde vive entregado a la meditación y a las más duras penitencias. Desde entonces, sólo verá a su señora cuando a ella venga con el hijo pequeño a la Capilla de Ranft, o cuando él pase por delante de su antigua casa para ir a la Iglesia de Sachseln. Según Méatius, fueron sus mismos conciudadanos quienes construyeron a Nicolás su ermita. Este sería el 1º gesto y signo de la extraña y misteriosa solidaridad que unirá a Nicolás con todos los hombres de su nación.

         Es en Ranft, por tanto, donde hay que descubrir la indiscutible personalidad de Nicolás. Es en Ranft donde él resuelve la aparente contradicción que existe entre lo infinito y lo finito, entre lo poco que nosotros somos y la inmensidad del amor divino. En esa celda de dos ventanas pequeñas. La una daba al interior de la capilla. Así el asceta podía ver oficiar al sacerdote. La otra se abría a la naturaleza dulce y grandiosa del país de Unterwald. Así, Nicolás podía adorar a Dios en sus obras.

         En la Capilla de Ranft Nicolás empieza a ver cómo una multitud de curiosos acuden a ella, y empieza a fomentarse el culto litúrgico y a gestarse los motivos principales que empezarán a unificar a los suizos, y a decidirlos a crear una patria propia, desgajada de Alemania. Unos movimientos que observa atentamente el obispo de la zona, que un día le someterá a prueba la obediencia de Nicolás (ordenándole romper el ayuno).

         Se trataba de un ayuno milagroso, reconocido ya en tiempo de Alejandro VII y antes que Benedicto XIV sometiese a discusión el problema de los ayunos prolongados, precisamente a propósito de éste de Nicolás. En efecto, parece ser que el único alimento que tomó Flué durante 20 años fue la eucaristía, y que la explicación de esta abstinencia total fue el ir suprimiendo poco a poco su alimento corporal, hasta llegar a la abstinencia suma.

         "Si durante 20 años (dirá Pío XII) él no se alimentó, este carisma fue el cumplimiento y la recompensa de una larga vida de dominio de sí mismo, y de mortificación por amor de Cristo". El ayuno de Nicolás se revela, así, como un esplendor exterior de una santidad interna, misteriosa y secreta. Esta es la única explicación razonable con que pueden coordinar los datos de la historia y de la psicología.

         Pero el retiro de Nicolás en el Ranft no fue el fin de su vida, sino el inicio de una obra histórico-política.

         Nicolás fue juez y consejero de su cantón, así como diputado en la Dieta federal de 1462 (que rechazó el cargo de jefe de estado, entre otras cosas). Su influjo en los asuntos federales aparece ya evidente en el Tratado de Paz perpetua con Austria en 1473. Sin embargo, su obra pacificadora importante comienza a partir de 1478.

         La Confederación Suiza, a raíz de la guerra contra Carlos I de Borgoña, vio surgir la división entre los cantones urbanos y los cantones rurales, a causa de la admisión de Fribourg y Soleure en la Confederación y de la repartición del botín de guerra.

         Nicolás trabajó por allanar dificultades y realizó con la Dieta de Stans el milagro de la reconciliación de unos ánimos totalmente exacerbados. Desapareció el peligro de la guerra civil y Fribourg y Soleure fueron recibidas en la Confederación con la firma del pacto de Stans, que (a pesar de la escisión religiosa) constituyó, hasta 1798, el derecho público de la Confederación.

         Otras muchas son las actuaciones públicas de Nicolás, pero esta de hacer nacer de nuevo la unidad de Suiza le valió el título de "padre de la patria". Título que se funda también en esa superabundancia y fecundidad de una vida que siempre había querido situarse fuera de toda política. Fue el fundador de la Confederación Suiza y el 1º confederado. Fue un hombre integralmente fecundo.

         Pero volvamos a Ranft, en donde aún tenemos que copiar otro capítulo importantísimo de su vida. El más íntimo y el más profundo. Y desde luego, el más impresionantemente divino. No podremos menos de reconocer otra vez que la grandeza de Nicolás consiste en haber afirmado abiertamente la primacía de la vida interior (él, que tuvo una vida pública tan fecunda y trascendente), en haberse dejado poseer paulatinamente por los valores eternos. Porque sólo éstos son capaces de equilibrar los temporales.

         Las visiones divinas son para Nicolás la explicación de los misterios de la fe. Para todos serán el esquema de una enseñanza popular de toda la visión grandiosa de la teología. El contenido de estas visiones lo conocemos por el Archivo de Sachseln y por el Manuscrito de Lucerna descubierto por el padre Wagner. Gracias a ellas, podemos entender la doctrina espiritual del bienaventurado.

         Hasta 5 visiones contó el mismo Nicolás al padre Grund, cura de Stans. Desde el seno materno vio una estrella que, como su vida, ilumina al mundo entero, una roca tan firme como su decisión ante las dificultades, su bautizo en Kerns pasando por Ranft, la puerta y los 4 candelabros que descienden del cielo para ser colocados sobre el lugar de su futura ermita y capilla. Es un anticipo de todo lo que será su vida.

         Las 3 visiones de las invitaciones divinas están llenas de sabor local, de advertencias y de presentimientos. La tercera, en la que se le aparece ya la Trinidad, por su amplitud, por su simplicidad y por su fuerza preludia a las 3 grandes visiones del Manuscrito de Lucerna. Son una invitación al renunciamiento, no solamente de lo superfluo, sino también de lo necesario. La Visión de Liestal es el origen del milagro de su ayuno. En ella descubre Nicolás que la voluntad divina es que vaya a Ranft.

         Las 3 grandes visiones que tuvo Nicolás sobre la encarnación redentora, fueron para el propio vidente una "visión de la divinidad". La 1ª se puede titular El Cristo Peregrino, la 2ª La Fuente de la Vida, y la 3ª El Servidor del Hijo de Dios. Las 3 ilustran el gran tema dogmático del Creador, que desciende hasta los hombres para mendigar su amor. Las 3 ofrecen un carácter de plenitud, de madurez, de universalidad.

         Hubo un testigo presencial a la hora de su muerte: su discípulo Ulrich, posiblemente el autor del Tratado del Peregrino. Nicolás había recibido frecuentemente sus visitas en el desierto, confiándole cosas íntimas. Entre ellas la fecha de su muerte. Cuando ésta se aproxima, ruega a Nicolás le permita habitar en una celda próxima a la suya. De esta manera pudo ver morir y llorar al amigo tan admirado, aquel 21 marzo 1487.

         La noticia de la muerte de Nicolás se extiende enseguida por Suiza, Austria, Milán, Alsacia, Borgoña y Bohemia. Y de todas partes empezaron a llegar peregrinos sobre el lugar del fallecimiento, dando de paso el pésame a su joven esposa, que no para de rezar sobre su tumba.

         Los católicos de aquel tiempo promueven la canonización oficial, en buena medida como contrarreacción a la propaganda protestante. En 1591 se abre el protocolo del 1º proceso de canonización, 21 años después que San Carlos Borromeo, después de celebrar misa ante su tumba, dijese: "Este ha sido verdaderamente un santo".

         Con todo, la canonización no llegará antes de los 400 años después de su muerte (lo mismo que le sucedió a Santa Juana de Arco). Aquí se unen la necesidad y la contingencia. Y es que la santidad, antes de ser oficialmente reconocida, está supeditada a unas contingencias históricas.

         El emperador Maximiliano I de Alemania, que desea el apoyo de los suizos en su guerra contra Venecia, no cumple la promesa de interceder ante el papa para obtener la canonización. En tiempo de Julio II no se introduce la causa porque el comportamiento político del cardenal Schiner y de los confederados no va de acuerdo con la doctrina enseñada por Nicolás. En tal situación es inoportuno despertar su recuerdo.

         En 1648 Roma reconoce la existencia del culto inmemorial, profesado en su país al siervo de Dios. Y a partir de 1689 son los obispos quienes apoyan las peregrinaciones, y ordenan oraciones públicas en los lugares que han tenido mayor significado en la vida de Nicolás. Dos curaciones obtenidas en 1937 y 1939 son los milagros que aprueba la Congregación de Ritos para su canonización, y el decreto de canonización de Pío XII es promulgado el día de la Ascensión de 1947. Desde ese día, el "padre de la patria suiza" pasa a ser el santo de la Confederación Suiza.

         Lo que más sorprende en la vida de Nicolás es que se puedan unir así en una misma persona lo ordinario y admirablemente perfecto con lo extraordinario y evidentemente divino. Uno, siguiendo los pasos de su vida, se da cuenta de que hay hechos y conductas que trascienden el tiempo dando lecciones perdurables.

         Hoy día, todavía seguimos pensando que el milagro de San Nicolás de Flue fue haber unido maravillosamente el amor de lo finito (a su esposa) y el amor de lo infinito (a Dios), la inquietud de lo espiritual y la de lo temporal, la inquietud del reino que no es de esté mundo y el servicio generoso a una patria terrestre. "Nicolás de Flue (dijo Pío XII) encarna, con una plenitud admirable, la unión de la libertad terrestre y de la libertad celeste". San Nicolás de Flue representa la suprema encarnación del genio de Suiza por ser el salvador y pacificador de la patria, el fundador de la Confederación y el 1º patriota confederado.

 Act: 21/03/26     @santoral mercabá        E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A