5 de Agosto

Santa Nona de Nacianzo

Consuelo Lozano
Mercabá, 5 agosto 2022

           Nació a inicios del s. IV en Nacianzo (Capadocia), en el seno de una familia cristiana en que su padre (Filtazio) la bautizó nada más nacer, con el nombre de Nona. En el seno familiar creció como una niña más, pero sin plantearse su fe hasta los 13 años, en que empieza a leer la Biblia (la cual le parece algo difícil de comprender) y a asistir a la celebración eucarística, con la que empieza a emocionarse.

           A partir de ese momento, se convierte Nona en una joven devota, con una sonrisa luminosa como todas las chicas de Capadocia. Poco después, fue requerida para ser casada con Gregorio, magistrado pagano de Nacianzo y miembro de los hipsistarianos (seguidores del dios Hypsistos). A lo que ella, en vez de rechazar la oferta o hacer aspavientos, sacó la mejor de sus buenas formas y profunda educación cristiana, logrando que su prometido se convirtiera al cristianismo.

           Como madre de familia, Nona logró que su marido fuese siempre cristiano (de hecho, a los 60 años fue elegido obispo de Nacianzo) y santo (San Gregorio el Viejo), que su hija Gorgona fuese Santa Gorgona, que su hijo Gregorio de Nacianzo fuese padre y doctor de la Iglesia, y que su hijo pequeño Cesáreo fuese médico y político (y también santo).

           En la historia del cristianismo, es raro que todos los miembros de una familia hayan sido santos. Pero Nona lo consiguió, manteniéndose siempre al lado de su marido, sirviendo a los pobres y dando buen ejemplo a sus hijos. Murió el 5 agosto 374, mientras visitaba y rezaba en la Ermita de Gelveri.

           De su vida nos ha quedado la anécdota que cuenta su hijo San Gregorio Nacianceno, cuando en el 351 Nona contrajo una enfermedad grave, y estuvo a punto de morir. Gregorio iba de camino a visitar a un amigo, pero se apresuró a volver donde su madre. Cuando llegó, ella le esperaba con una sonrisa y un pastel marcado con la señal de la cruz:

"Mi madre era digna compañera de tal hombre (mi padre), y sus cualidades eran tan grandes como las de él. Ella provenía de una familia piadosa, pero era incluso más piadosa que ellos. Aunque su cuerpo era nada más que el de una mujer, en su espíritu estaba por encima de todos los hombres. Su boca nada conocía salvo la verdad, pero en su modestia ella callaba sobre aquellas obras que le dieron la gloria. La guiaba el temor de Dios".