6 de Diciembre

San Nicolás de Myra

Nicolás González
Mercabá, 6 diciembre 2023

           Nació el 280 en Patara (Asia Menor), hijo de Epifanio y Juana y mostrando desde niño una encendida y generosa caridad. Siendo todavía niño, debió perder a sus padres por razones no conocidas, y fue entregado a la custodia de un tío paterno.

           Siendo ya joven, había en Patara (hoy Turquía) un hombre rico venido a menos, que tenía 3 hijas a las que maquinó prostituir para obtener dinero, e ir así labrando sus dotes. Súpolo entonces Nicolás y, deslizándose en el silencio de la noche hasta la casa donde habitaban padre e hijas, arrojó por la ventana de la alcoba del hombre una bolsa de oro.

           Se retiró Nicolás sin ser oído, cuenta la leyenda. Y al día siguiente aquel hombre, con enorme regocijo, abandonó su criminal idea y destinó el oro para dotar a una de las muchachas, que inmediatamente se casó. El santo, al advertir el excelente fruto conseguido, repitió su excursión nocturna y dejó otra bolsa. Y ésta fue la dote de la 2ª de las jóvenes.

           Nicolás repitió el donativo por 3ª vez, pero en esta ocasión fue sorprendido por el padre, arrepentido ya de sus malos pensamientos, y que se explayó en manifestaciones de gratitud y de piedad. Por él se supo lo ocurrido, y que había sido Nicolás el generoso donante. Y como la tradición sugiere que las 3 veces que el santo dejó la bolsa ocurrieron en lunes, en esto se funda la devoción de Los Tres Lunes de San Nicolás.

           Al amparo de su tío debió crecer en Nicolás el deseo de ser sacerdote, y tras su ordenación sacerdotal fue designado obispo de Myra, localidad cercana a Patara y Antalya. En este caso, afirma la leyenda que, no llegando a un acuerdo los electores, un anciano obispo propuso que se designara al 1º sacerdote que entrase en el templo a la mañana siguiente, y ese sacerdote fue Nicolás (que tenía costumbre de rezar muy a primera hora). Así, pues, fue elegido y consagrado obispo de Myra, sede que ocupó hasta su muerte.

           La ceremonia de la consagración se completa con un nuevo milagro sumamente dudoso, pero que citamos porque en él se funda la devoción de los que consideran a San Nicolás como abogado especial para casos de incendio. Quiere la tradición que, hallándose el nuevo obispo vestido de pontifical, penetrase en el templo una infeliz mujer que llevaba en brazos a un niño muerto abrasado. La cual depositó al niño, sin mediar palabra, a los pies del obispo, el cual oró a Dios e hizo que el pobre niño volviese a la vida.

           ¿Fue martirizado el obispo Nicolás durante la persecución de Licinio del 319? ¿Estuvo en el Concilio de Nicea del 325? He aquí 2 cuestiones históricas sumamente complicadas, aunque en el terreno tradicional y devoto se contestan en sentido afirmativo (asegurando que fue encarcelado por Licinio y sometido a tortura, mostrando después en Nicea sus cicatrices a todos los concurrentes).

           Pero no es nada seguro que Nicolás estuviese en Nicea, junto al resto de 300 obispos del Asia Menor. O si estuvo, por lo menos no se distinguió ni singularizó en nada, ni figura en la larga lista de prelados a los que se confió la difusión de los acuerdos del concilio. Lo probable es que, siendo la diócesis de Myra la menos contaminada por el arrianismo, por esa razón el obispo de Myra no acudiese a Nicea.

           El santo obispo vivió santamente hasta los 65 años de edad, y falleció el 6 diciembre 345. Fue enterrado en la Catedral de Myra, y allí permaneció su cuerpo por espacio de 742 años. Hasta que, habiendo caído la ciudad a manos sarracenas, cundió en las ciudades italianas (donde su devoción estaba muy viva) el propósito de ir a rescatar sus restos mortales de Myra, y trasladarlos a Bari, el 9 mayo 1087.

           Allí reposan desde entonces los restos de San Nicolás, y muy pronto Bari empezó a convertirse en centro de peregrinaciones de todas partes. Sobre todo de Rusia, país que lo acogió por patrono y empezó a celebrar la fiesta de su traslación, situando en la península de Kola (en el círculo ártico) su gran santuario dedicado a San Nicolás.

           San Nicolás es patrono de marinos y navegantes (porque se cuenta que en cierta ocasión aquietó las olas enfurecidas, salvando un barco próximo a zozobrar), y en el mundo protestante adoptó la figura mítica de Santa Claus (Saint Nicholas, Sint Klaeg, Santa Claus), trayendo juguetes a los niños. Realmente, Nicolás ha resultado "vencedor de pueblos" (como reza su nombre), por la universalidad que inspira su devoción.

           Los marineros del Mediterráneo le veneran como patrono, los niños de muchos países esperan de él los juguetes, y Nicolás quiere decir en griego "vencedor de pueblos". Si su biografía no fue completada hasta 5 siglos después de su muerte (ca. 847), la transmisión oral de sus hechos, así como su devoción y recuerdo, sí se mantuvo siempre ininterrumpida. Lo que nos autoriza a trazar aquí, aunque sea de forma popular, la entrañable biografía de San Nicolás.