Testimonio, 17 marzo 2019

«El Señor manifestó su gloria a los testigos que había elegido, e hizo resplandecer de tal manera su cuerpo, semejante al del resto de mortales, que su rostro se volvió semejante a la claridad del sol, y sus vestiduras parecieron más blancas que la nieve. En aquella transfiguración se trataba, pues, de alejar de los corazones de los discípulos el escándalo de la cruz, y evitar así que la humillación de la pasión conturbara la fe de aquellos a quienes se había revelado la excelencias de la dignidad escondida.

De esta manera Cristo fundamentó la esperanza de la Iglesia, al comprender el cuerpo de Cristo, en su totalidad, cuál habría de ser su transformación, por su participación en aquel honor que de antemano brillaba en la cabeza. A propósito de lo cual había dicho el mismo Señor que los justos brillarán como el sol en el reino del Padre. Cosa que el mismo apóstol Pablo corroboró, diciendo que sostenía los sufrimientos de ahora pensando en la gloria que un día se nos descubrirá, y que nuestra vida estará muerta para el mundo, pero escondida para Cristo Jesús, hasta el día en que Él aparezca y nos ponga a su lado en la gloria»

SAN LEÓN MAGNO, padre de la Iglesia

 Act: 17/03/19   @testimonios de fe          E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A