Testimonio, 29 marzo 2020

«Vuestra soy, Señor, y para Vos nací: ¿qué mandáis hacer de mí? Soberana Majestad, eterna sabiduría, Dios, Alteza, un Ser, Bondad: mi gran vileza mirad, que hoy os canta amor así: ¿qué mandáis hacer de mí? Vuestra soy, pues me criaste, vuestra pues me redimiste, vuestra pues me sufriste, vuestra pues me llamaste, vuestra porque me esperaste, vuestra pues no me perdí. Decidme ahora: ¿qué mandáis hacer de mí?

¿Qué mandáis ahora, buen Señor, que pueda hacer este vil criado? ¿Cuál oficio le habéis dado a este esclavo pecador? Vedme aquí, mi dulce amor, amor dulce, vedme aquí: ¿qué mandáis hacer de mí? Veis aquí mi corazón, que yo pongo en vuestra palma; mi cuerpo, mi vida y mi alma, mis entrañas y afición. Dulce esposo y redención, pues por vuestra me ofrecí: ¿qué mandáis hacer de mí?

Dadme muerte, dadme vida, dad salud o enfermedad, honra o deshonra dad, dadme guerra o paz crecida, flaqueza o fuerza cumplida, que a todo digo que sí: ¿qué mandáis hacer de mí? Dadme riqueza o pobreza, dad consuelo o desconsulo, dadme alegría o tristeza, dadme infierno o dadme cielo, vida dulce, sol sin velo, pues del todo me rendí: ¿qué mandáis hacer de mí?

Si queréis, dadme oración, si no, dadme sequedad; si abundancia y devoción, y si no esterilidad. Soberana Majestad, sólo hallo paz en ti: ¿qué mandáis hacer de mí? Dadme, pues, sabiduría, o por amor ignorancia; dadme años de abundancia, o de hambre y carestía. Dad tiniebla o claro día, revolvedme aquí y allí: ¿qué mandáis hacer de mí? Si queréis que esté holgando, quiero por amor holgar. Si me mandáis trabajar, morir quiero trabajando. Decidme dónde, cómo y cuándo; decid, dulce amor, decid: ¿qué mandáis hacer de mí».

SANTA TERESA DE JESÚS, doctora de la Iglesia

 Act: 29/03/20   @testimonios de fe          E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A