Testimonio, 5 julio 2020

«En esta vida tiene lugar el comienzo de la paz que disfrutan los santos, no su plenitud. Mas entonces se producirá la plenitud cuando, suprimida la debilidad de la carne, se hallen fortalecidos para la contemplación de Dios.

La resurrección de los muertos, como dice el Apóstol, se realizará en la madurez del varón perfecto, en la medida de la edad que corresponde a la plenitud de Cristo; a saber, en la edad de la juventud, que no precisa de progreso, y que, sin propensión al defecto en la perfección, es completa y vigorosa por ambas partes.

Aunque ahora a los hombres fieles se les designe con el nombre de hijos de Dios, sin embargo, ya que sufren esta servidumbre de la corrupción sujetos todavía al yugo de la esclavitud, han de recibir (luego) la plena libertad de los hijos de Dios, cuando esto corruptible se revista de incorruptibilidad.

Ahora conocemos a Dios por medio de espejo, mas en la vida futura cada uno de los elegidos se hará presente a Dios cara a cara, a fin de contemplar la misma hermosura que ahora se afanan en conocer a través de un espejo.

En esta vida decimos que la Iglesia de Dios se integra por el número de los elegidos, que corresponden a la derecha, y el de los réprobos, que irán a ocupar la izquierda; pero al fin del mundo ambos serán separados como la cizaña del trigo»

SAN ISIDORO DE SEVILLA, padre de la Iglesia

 Act: 05/07/20   @testimonios de fe          E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A